El Clínica Sur Benjamín A no aprueba ante San Isidro y el Cadete 2002 convence en Lourdes

La cantera del Clínica Sur Ciudad de Valladolid sigue funcionando y dando resultados. Esta jornada repasamos la victoria del Cadete de Chuchi frente a Lourdes  (42-50) y la derrota “in extremis” de los benjamines ante un San Isidro (40-41) sólido que remontó en la segunda mitad.

Primera semana de competición del mes de marzo y muchos partidos para la cantera Clínica Sur del CBC Valladolid.  El primer equipo ganó en Pisuerga el viernes y dio paso a un fin de semana lleno de triunfos para la escuela carmesí. En este repaso nos centramos en la victoria del Cadete 2002 ante el Lourdes por 42-50 y en la justa derrota del Benjamín A frente al San Isidro.

Los pupilos de Rodrigo de Anta, entre los que se encontraban algunos de los que disputaron el Fanatic Basket en Palencia durante el Carnaval, llegaron relajados a su compromiso liguero. “Sin movimientos y realizando jugadas raras como no bloquear el rebote” señala el entrenador, las jóvenes ardillas no fueron capaces de administrar una ventaja de diez puntos cosechada en los primeros compases del encuentro. A veces de las derrotas se aprende más que de las victorias y también las bajas (solo pudieron jugar 9 de 15) diezmaron a un equipo correoso que no se dio por vencido pero que acabo perdiendo (41-40). Por delante le quedan cinco partidos para terminar la liga. Una competición en la que no hay clasificación y en la que los objetivos es seguir formando a los jugadores para que adquieran los conocimientos básicos del baloncesto.

Al día siguiente, el domingo, Lourdes y Clínica Sur CBC Valladolid Cadete A se daban cita en el pabellón colegial para jugar un partido de tú a tú entre dos equipos que luchan por salir del farolillo en el grupo A. Los locales, animados por la grada, cogieron las primeras ventajas del partido con un rápido 19-10 en el primer cuarto. La defensa en zona que propusieron durante todo el partido surtía efecto y frenaba a las ardillas. La presión era intensa pero cuando el Cadete A salía dando pases y no con botes generaba canastas fáciles. El acierto en los tiros hizo el resto para que al descanso se fueran tres arriba (23-26). Tras el descanso la intensidad fue máxima en los dos bandos y al final fueron los pequeños detalles los que decidieron el partido. Dos triples seguidos de los de Chuchi sentenciaron el partido.

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