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Derrota dolorosa ante un buen Aquimisa Quesos Zamora

“Han sido mejores”. Así resumía Paco García el partido en la rueda de prensa posterior al mismo. El Aquimisa Quesos Zamora se impuso por 81-67 a un Comercial Ulsa CBC Valladolid que fue de más a menos. La dinámica de ambos equipo durante el transcurso del encuentro fue justo la contraria. Mientras el equipo local se fue viniendo arriba, sobre todo a partir del descanso, nuestras ardillas se desinflaron sin lograr encontrar una solución ante el vendaval que se les vino encima.

Derrota dolorosa. No sólo por la forma sino también por el juego. A pesar de los contratiempos, que los hubo, y muchos, los chicos de Paco García no supieron reaccionar cuando el Aquimisa puso una marcha más. Ni los tiempos muertos solicitados por el míster vallisoletano, ni la entrada del canterano Alberto García o del recién fichado, Agustín Morales, le dieron al equipo el aire fresco necesario para levantar partidos como el que tuvo lugar ayer en el pabellón Ángel Nieto de Zamora.

Y eso que todo comenzó según el guión previsto. Parecía la película ideal para el Comercial Ulsa CBC Valladolid. Los primeros 10 minutos fueron buenos para las ardillas. Un genial Wade Chatman, unido a los siempre incombustibles Sergio de la Fuente y Rowell Anton Graham-Bell y al guerrero Astilleros, lograron abrir una brecha en el marcador de 12 puntos. El resultado era de 14 a 26 al finalizar ese primer cuarto.

Wade

Las bajas de Sidibe y Miguel González parecían no haber afectado al juego de un equipo que se mostró seguro y decidido a por la victoria en un pabellón repleto de aficionados vallisoletanos. Y es que, gracias al viaje organizado por el equipo, y a la gente que quiso acercarse con su propio vehículo, casi la mitad del feudo zamorano vestía los colores negro y carmesí del conjunto pucelano.

El inicio del segundo cuarto siguió la misma tónica que el transcurso del primero. Un Chatman que parecía imparable, finalizó la primera parte con trece puntos anotados y 14 de valoración, martilleaba la defensa zamorana hasta que, tras un tiempo muerto del entrenador local, Saulo Hernández, la dinámica del partido cambiaría de forma absoluta. 

A falta de 4:47 para el final de la primera parte, el film que hasta el momento seguía el argumento ideal para el Comercial Ulsa, se tornó en una cinta de terror que ya no cambiaría hasta el final del partido. Una zona 1-3-1 realizada por el Aquimisa, a sabiendas de las dificultades del ataque carmesí (ayer negro), dejó la diferencia de 18 puntos que campeaba en el marcador en tan sólo ocho puntos al final de este segundo cuarto.

Algunos de los mejores del cuadro local, como Redpath o Kody, se enchufaron en estos últimos minutos de primera parte para acabar con 12 y 14 de valoración respectivamente. Además, la lesión de un Daniel Astilleros que había comenzado de manera meteórica el partido, pero que es estaba desinflando poco a poco (al igual que el resto del equipo), tras un duro golpe en el hombro, presagiaba el peor de los augurios de cara a la segunda mitad.

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Y así fue. La zona se le siguió atragantando a un CBC Valladolid que vió como su ventaja se esfumaba a penas unos minutos después de haber comenzado el tercer cuarto. La buena defensa y un gran acierto en ataque permitieron al Aquimisa ponerse por delante al final de este periodo. 60-58 de cara a los diez minutos finales. Aunque el final era fácil de intuir. Pesa a que tan sólo había dos puntos de diferencia en el marcador, la diferencia sobre el parquet era bastante mayor.

Los zamoranos estaban lanzados, sobre todo gracias a su base, Sangone Niang, y al acierto del antes mencionado Redpath y el escolta Christopher Hansen, quién logró firmar un total de 18 puntos durante el segundo periodo. Si las sensaciones ya eran malas, la segunda lesión de la noche, en esta ocasión una torcedura de tobillo de Graham Bell, que lo obligó a abandonar el partido a posteriori, mataron definitivamente las aspiraciones del Comercial Ulsa.

Así pues, un último cuarto lleno de impotencia en el que los vallisoletanos no pudieron más que ver cómo esa tónica que había convertido la película del partido de un thriller de terror se confirmaba. El Zamora maniató a las ardillas a su antojo hasta el pitido final. 

81-67. Derrota dolorosa, y mucho. Pero toca levantarse. Los vallisoletanos no pudieron aprovechar una jornada en la que perdieron también el Lucentum Alicante y el Carrefou ‘El Bulevar’ de Ávila, y caen hasta el noveno puesto de la clasificación, aunque empatados a victorias con sus tres predecesores.

La semana que viene toca batalla en el Pisuerga. Sólo queda desear que las lesiones de Astilleros y Graham Bell no sean de gravedad, ya que eso sí supondría un grave problema, teniendo en cuenta que para el próximo viernes seguirán las ausencias de Sidibe, Miguel y Antonio Izquierdo.

El Seguros Soliss Alcázar Basket, séptimo clasificado, será el rival. La piedra de toque que tiene que significar un cambio en la racha negativa del equipo. Valladolid confía y seguro que las ardillas responderán. El equipo tiene que sobre ponerse a las bajas y sacar ese espíritu de lucha que lleva dentro para darle la vuelta a la situación.

FICHA TÉCNICA

Aquimisa Laboratorios Queso Zamorano: Aaron Redpath (17), William Perry (9), Jeffrey Solarin, Christopher Soler (5), Daniel Lopez, Javier Cardito, Stefan Aanin (8), Sergi Llufriu (1), Christopher Hansen (19), Johan Ernest Kody (9), Snagone Niang (13)

Comercial Ulsa CBC Valladolid: Pablo Esteban (3), Javier Juan Lobato (4), ‘Davichu’ Ortega, Daniel Astilleros (7), Agustín Morales, Graham-Bell (13), Sergio de la Fuente (17), Gullit Mukendi (2), Alberto García (3), Wade-Chatman (18).

Parciales: 14-26, 20-16, 26-16, 21-9

Árbitros: Terreros San Miguel, Jose María – Lema Parga, Paula. Sin expulsados.

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